domingo, 14 de noviembre de 2010



Llovía fuerte en la ciudad, Elina estaba empapada de agua y llena de angustia. 

Pero tenía que decirlo, ya no soportaba más el dolor en el  pecho que la agobiaba todas las noches.
El debía saberlo.
 Así que camino con nerviosismo y firmeza al mismo tiempo hacia él.
 El la miro y no dijo nada. Sin embargo Elina si hablo:
-Te quiero, te quise desde el principio, y jamás me atreví a contártelo por que tenía miedo. Pero es que ya me canse de verte con ella, me canse de tener que soportar este dolor y fingir que todo está bien. E incluso se que en tu interior tu también me quieres pero te niegas a decírmelo y te escondes en tus estúpidas miradas.
El siguió sin decir nada. Elina se sintió tonta y quiso comerse sus palabras, retroceder cinco minutos antes y no haber dicho nada. El silencio era una mala señal, claro estaba.
El camino hacia ella y tomo el rostro de Elina en sus calientes y suaves manos.
Le beso.
Y en ese instante, no importo que él no abriera lo boca, por que aunque ni una sola palabra salió de su boca, con ese beso lo dijo todo.


3 comentarios:

Mayra dijo...

Que bonito! *_* un beso

Laura Drop R. dijo...

Es precioso :)

Gre ♥ dijo...

Garcias lindas, aunque la verdad salio horrible >.<